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                                                 No intenten esto en casa

                                 

             No leer sin antes activar creatividad-a-la-máxima-potencia.

                                                    No no no y no. x)

Me convertí en una diseñadora

 

Inmersa en mi lectura me proponía a terminar un libro de 130 páginas en la siguiente hora, cuando un torbellino violento de pasiones se posó sobre mi cuerpo, me poseyó. Mi entrepiernas parecía rebelarse, iba y venía a su merced, mis muslos bailaban con ella, mis ojos subían la mirada poco a poco hasta que las letras próximas a mí, desaparecieron de vista por completo. Mi mano desobedeciéndome, obedeció mi deseo, se resbaló, como por una pista de hielo hasta mis caderas y más abajo, comenzó su faena, aseguré. Sin embargo no lo quería de esa manera, aspiraba sentir algo diferente ésta vez, que me tocara algo externo a mi. Ya estaba cansada de saciar mis inesperadas ganas yo misma, así que me sumergí apresuradamente en la búsqueda de ese agente externo estimulador de deseos. Me cercioré del poco tiempo con el que contaba, pues la calentura viene tan rápido y se va de la misma manera, estaba decidida a no dejarla ir tan fácil, no por ahora, sumisamente miré a mi alrededor, no tenía mas que útiles escolares, pese a eso, estaba preparada a usar toda mi creatividad. Mi vista se desvió a lo mas cercano a mí: un hermoso lápiz gris, así comencé mi deleite de caricias diurnas, dibujé cada línea de satisfacción, de arriba hacía abajo, de un lado al otro, hice círculos y hasta triángulos, sabía que estaba pecando, un pecado que me llevaría directo al caliente infierno, pero ni por error pararía esto. Traté de inmutar mis sonidos, pero evidentemente mi cuerpo sufría un ataque de rebeldía, mi respiración se aceleraba, la situación me exigía impudor y albedrío, así que seguí construyendo líneas. Mis caderas se movían a la velocidad de la luz, provocando entradas y salidas de puro gozo, mi instrumento era tan duro como una piedra, y recordé graciosamente que a una mujer de gustos sexuales opuestos a los míos, esto le causaría cierto placer. Mi cuerpo se había convertido en una sinfonía, gemía tanto como podía, ansiaba que un río fluyera de mis profundidades mientras proseguía dibujando, sabia a la perfección que mi arte final sería tan arrasador como las olas de un temerario mar, el tiempo en que me demoraba delineando mi vagina era alterno: rápido y lento. Pretendía que desbordara en mí, líquidos que golpearan mis túneles internos, sin borrar, seguí trazando líneas, más líneas. Hasta que de pronto, un temblor arremetió mi cuerpo, lo sentí de la punta de los pies a la cabeza, finalmente el río había empapado mi entrepiernas. ¡LO HABÍA LOGRADO! las olas atravesaron la entrada de mi cuerpo, me volví muda por unos segundos, los jadeos se hicieron presente, entré en un trance de relajación total. Sin duda alguna, fueron los suspiros los que le pusieron fin a la indisciplina de ese día. Efectivamente, recién descubrí que soy toda una diseñadora experta en líneas triviales, y pensar que fue un paréntesis en mi lectura.
StephanieS.

                                                         

PD: Metafórico?